Alrededor del 15% de las cirugías por cáncer de piel son en la nariz

12/04/2012

•Los motivos estéticos y los tumores nasales son las razones fundamentales por las que se recurre a una cirugía nasal
•En las rinoplastias por motivos estéticos se debe recurrir a técnicas conservadoras, que busquen la naturalidad, mientras que en las reconstrucciones como consecuencia de un cáncer, la prioridad es erradicar el tumor para después reparar la nariz lo más estéticamente posible
•La selección de un cirujano plástico experto y el diálogo y consenso entre paciente y médico, son fundamentales para la obtención de un buen resultado
“Cada vez son más frecuentes las reconstrucciones nasales como consecuencia de tumores de piel localizados en la nariz. De hecho, esta es una de las principales causas por las que las personas acuden a las consultas de cirugía plástica”, asegura el Dr. José Sainz Arregui, cirujano plástico miembro de la SECPRE, en el marco del XLVII Congreso Nacional de esta Sociedad. “Concretamente, el 68% de los tumores de piel se localizan en la cara y cuello, y un 23% de estos, en la nariz”, añade.
El Dr. Sainz Arregui afirma que, “este alto porcentaje puede deberse a la elevada exposición solar de esta zona del cuerpo y a una mayor longevidad de la sociedad española”.
“En este tipo de cirugías –continúa el experto-, en primer lugar se procede a la extirpación del tumor, y a continuación, a la reconstrucción estética de la nariz”. “La gran mayoría de los cánceres de piel que son diagnosticados a tiempo pueden tener curación. Así, los pacientes están cada vez más concienciados de la importancia del diagnóstico precoz y acuden con mayor frecuencia al cirujano”, explica el especialista.
Los expertos aconsejan que, ante la no curación de una pequeña lesión en la piel de nueva aparición en un tiempo prudencial o el cambio de forma o color de un lunar, se consulte al cirujano plástico o dermatólogo, para que realicen una valoración y tratamiento de manera precoz.
Rinoplastia por motivos estéticos
Por otro lado, los motivos estéticos son la otra causa fundamental para someterse a una operación nasal. “La nariz es una parte de la cara expuesta a una valoración constante, una peculiaridad que presenta frente a otras partes del cuerpo”, explica el doctor.
El perfil del paciente, en este caso, es de una persona joven, de entre 20 y 40 años de edad, disconforme con su nariz, que precisa de equilibrio en la cara. El Dr. Sainz Arregui confirma que “los tres motivos más habituales son presentar una nariz de punta ancha, de punta caída, o de dorso nasal prominente”.
Hoy en día, uno de los objetivos de la rinoplastia estética es conseguir que la nariz tenga una armonía con los rasgos faciales de cada paciente, de tal forma que, no haya evidencias del paso por el quirófano, sin eliminar la ‘personalidad’ propia de cada cara. En palabras del Dr. Saiz Arregui: “actualmente, aplicamos una técnica quirúrgica conservadora. Intentamos corregir los defectos, pero no extirpar en exceso. En este sentido, realizamos las modificaciones en base a las facciones del paciente para obtener un resultado lo más natural posible”.
Reconstrucción nasal como consecuencia del abuso de drogas
El consumo excesivo y habitual de cocaína lleva asociado una falta de riego sanguíneo a los tejidos nasales que va aumentando a medida que crece dicho consumo. Esto provoca la muerte de todos los tejidos en contacto con esta sustancia, con la consecuente perforación del tabique nasal. Los pacientes en esta situación presentan una nariz deformada, torcida y a veces, hundida, lo que requiere una reconstrucción de la nariz.
En estos casos es muy importante que el cirujano se asegure, antes de someter al paciente a la cirugía, y mediante un estudio psicológico, de que este ya no es consumidor de cocaína, ya que, si vuelve a hacerlo regularmente los nuevos tejidos nasales se estarían destruyendo de nuevo.
Rinoplastia secundaria
Aproximadamente el 6% de los pacientes que se someten a una rinoplastia estética necesitan volver a ser intervenidos para realizar pequeños retoques. Estos suelen consistir en un ligero limado del dorso, que ha podido quedar un poco elevado, o una corrección de asimetría en los cartílagos de la punta de la nariz. Cuando se presentan casos en los que ha habido una gran extirpación de la estructura osteocartilagenosa, quedando un dorso excesivamente hundido, puede ser necesario realizar una reconstrucción de la forma de la nariz, utilizando cartílago y hueso tomado de una costilla o cartílago tomado del pabellón auricular.
Además, los pacientes que presentan problemas funcionales, que pueden ser motivados por hipertrofia de cornetes, rinitis alérgica o desviación del tabique nasal, deben ser estudiados previamente y se puede combinar la cirugía funcional con la estética de la nariz en una misma operación.
Deformidad nasal como consecuencia del labio y paladar hendido
El labio y paladar hendido es un defecto congénito que afecta a la nariz, al labio y al paladar como consecuencia de la falta de unión de las estructuras faciales durante el desarrollo embriológico, y se caracteriza por una hendidura en esta zona. Actualmente, la corrección de la deformidad nasal y del labio se realiza a los tres meses de vida del paciente, cerrando la fisura del paladar varios meses después. De este modo, en una primera intervención se corrige la parte funcional y estética externa facial, y en una segunda, se realiza el cierre del paladar y la reconstrucción funcional, con la consiguiente mejora en la forma de hablar de estos pacientes.
En este tipo de rinoplastia, en la primera operación se movilizan los cartílagos que están mal colocados y desplazados como consecuencia de la fisura, situándolos en la posición anatómica correcta. En la edad adulta, este paciente únicamente tendría que hacerse un leve retoque.
Traumatismos y quemados, cada vez menos frecuentes
Por otra parte, “los accidentes de tráfico han disminuido en los últimos años, lo que se refleja en una disminución del número de fracturas de nariz” explica el doctor. Según datos de la DGT, en 2011 se redujo el número de heridos graves por accidente en un 63% en los últimos 11 años. “Los accidentes, traumatismos y agresiones, si bien son aparatosos, representan simplemente una fractura del hueso de la nariz y/o del pirámide nasal. Con una intervención relativamente sencilla, de 10 ó 15 minutos, se consigue un resultado óptimo”, afirma el Dr. Sainz Arregui.
“Por otra parte -continúa el doctor- las cirugías por quemados también se ven cada vez con menos frecuencia. Estas suelen requerir injertos cutáneos, de colgajos de las mejillas o reconstrucción con cartílagos de otras partes del cuerpo”
Para conseguir el mejor resultado en cualquiera de los casos anteriores, el Dr. Sainz Arregui aconseja, en primer lugar, seleccionar a un cirujano plástico experto y establecer un diálogo con él. “Es fundamental que el médico escuche al paciente, evalúe el caso con mesura y le transmita qué se puede realizar en función a sus rasgos. Una vez se haya establecido una relación de confianza, se podría proceder a la operación”, concluye el experto.
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