El 33% de los menores de 14 años presenta exceso de peso

05/02/2015

AEPAP
 
 

  • La obesidad en la infancia es un factor de riesgo para la edad adulta ya que un niño obeso tiene un 80% de posibilidades de seguir siéndolo a los 35 años
  • Durante el curso han querido prestarle atención al síndrome metabólico unido a la obesidad infantil ya que aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2
  • 700 pediatras bailaran en el congreso un twist para dar ejemplo de cambio de hábitos
  • El Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TDAH) es el trastorno del neurodesarrollo más frecuente con una incidencia de entre el 5% y el 17% de los escolares
  • Según los expertos, las terapias no farmacológicas centradas en la educación de los progenitores son fundamentales para el tratamiento del TDAH en niños pequeños
  • Este trastorno puede causar dificultades en la vida personal, académica y social, pero detectado y tratado a tiempo tiene un pronóstico favorable en más del 70% de los casos
Madrid, 5 de febrero de 2015. - Durante el 12º Curso de Actualización en Pediatría de Atención Primaria (AP), los pediatras han mostrado su preocupación por diferentes temas entre los que destaca la obesidad y sobrepeso.
Según un estudio realizado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) con más de 370.000 niños de diferentes comunidades autónomas, el 33% de los menores de 14 años presenta obesidad y sobrepeso. El exceso de peso durante la infancia es un factor de riesgo para la edad adulta, “ya que un niño obeso tiene un 80% de posibilidades de seguir siéndolo a los 35 años”, explica la Dra. Concha Sánchez Pina, coordinadora del 12º Curso de Actualización en Pediatría de AP.
Alrededor de un 5% de adolescentes sanos de nuestro país presentan síndrome metabólico con obesidad abdominal, hipertensión, aumento de triglicéridos, aumento de azúcar y descenso del colesterol unido a lipoproteinas de alta densidad. Por ello, los pediatras de AP reunidos en este curso han querido prestar especial atención a este nuevo síndrome.
Los profesionales inciden en la idea de que la principal manera de prevenir y tratar a estos pacientes es la intervención sobre los hábitos de vida y recomiendan mantener una alimentación saludable, aumentar la actividad física y disminuir el sedentarismo. Es importante concienciar a toda la familia de la necesidad de seguir estas pautas juntos y buscar logros pequeños y progresivos. Los padres deben dar ejemplo. Además, hacen hincapié en la necesidad de actuar de manera precoz
La Dra. Sánchez Pina recuerda que “las dietas no son eficaces por su difícil cumplimiento y la alta proporción de abandono de las mismas a medio o largo plazo”.
Ante la dificultad del abordaje de la obesidad infantil, el Dr. Pedro Gorrotxategi apunta que los pediatras deben tener un conjunto de actitudes, conocimientos y habilidades que faciliten al profesional esta labor. Por ello, desde la AEPap defienden el papel que juega la entrevista motivacional del pediatra con el niño y su familia en la consulta. “En la formación profesional médica se dedica mucho tiempo a estudiar la enfermedad pero poco a estudiar las motivaciones de los niños y sus familias”, añade. Teniendo esto en cuenta, en el marco del curso se celebrará un taller para mostrar que estas habilidades se pueden entrenar y aprender”, aclara. En este sentido, existen múltiples evidencias que demuestran que la relación que se establezca con el niño y su familia es fundamental para el tratamiento de la obesidad. También los profesionales recalcan la idea de que es importante buscar acuerdos y objetivos comunes entre padres y niños.
Dando ejemplo de lo anterior y demostrando que el ejercicio físico puede ser divertido y saludable, los pediatras van a ser los primeros que den muestra de la necesidad de los cambios de hábitos, incluyendo un flashmob durante el curso. Bajo el título, “pediatría en movimiento”, los profesionales bailarán un twist para aportar alegría y dinamismo el programa de actividades. De esta manera, se unen a la campaña: “Movimiento Actívate, por una generación saludable promovida por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
TDAH y su tratamiento no farmacológico en niños pequeños
La OMS calcula que, aproximadamente, el 20% de la población mundial de niños y adolescentes tiene problemas de salud mental. El Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TDAH) es el trastorno del neurodesarrollo más frecuente en la infancia con una prevalencia que va del 5 al 17% de los escolares. Por eso, durante este curso, los pediatras reunidos han querido dedicarle una de las mesas para discutir las últimas novedades y avances sobre TDAH. Es difícil saber hasta qué punto muchos niños son "etiquetados" sin tener trastorno alguno, ya que no hay pruebas objetivas que lo definan.
Aunque en muchas ocasiones los síntomas del TDAH en niños menores de seis años (inatención, hiperactividad, impulsividad, mal rendimiento académico o problemas de conducta), son transitorios y acaban desapareciendo con la edad en otros, los síntomas van a persistir de forma crónica, lo que en el contexto actual genera a veces cierta presión social, educativa o familiar para que el niño o niña reciba un diagnóstico de TDAH o incluso tratamiento farmacológico antes de los siete años.
Este trastorno puede causar dificultades en la vida personal, académica y social, pero no se sabe si por el trastorno en sí, o por la respuesta inadecuada que recibe el niño desde pequeño. Detectado y manejado adecuadamente, tiene un pronóstico favorable en más del 70% de los casos.
Uno de los aspectos que se ha destacado durante el curso es que una vez que el niño es diagnosticado, el especialista de AP debe reconocer el TDAH como un trastorno crónico y considerarlos como pacientes con necesidades especiales de educación y procurarles el tratamiento adecuado. Hay un gran debate sobre si pudiera estar ocurriendo un sobre diagnóstico.
Los pediatras de AEPap han querido resaltar la eficacia e importancia de las terapias no farmacológicas centradas en la educación de los progenitores. “Son ellos los que tienen contacto directo con el niño y, por tanto, es conveniente que estén formados e informados de cómo abordar el comportamiento del menor”, afirma la Dra. Concha Bonet, presidenta de la Asociación Madrileña de Pediatría de AP (AMPap). En general, las intervenciones con los padres tienen dos principios: por un lado incrementar las conductas sensibles, positivas y de apoyo con el menor; y por otro, ayudar a los padres a que mantengan una disciplina proactiva y adecuada para evitar conductas disruptivas o muy impulsivas en el niño.
Asimismo, los profesionales de AP resaltan la importancia de que tengan unos hábitos de vida saludables, buena alimentación, entorno acogedor y reforzante, pero sobre todo juego y tiempo al aire libre, para favorecer su crecimiento y autoestima.

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