El Dr. Zamenhof y el inglés global

04/04/2013

- En vilago de La Mancha, kies nomon mi ne volas memori, antau nelonge vivis hidalgo el tiuj lanco en rako, antikva sildo, osta cevalaco kaj rapida levrelo– le dijo el Dr. Zamenhof, mientras pagaba al taxista en la esquina del madrileño hotel Meliá Avenida de América. Dirigiéndose a la derecha por una empinada pendiente, exclamó: ¡anda, si esta calle se llama como yo!
Cuando el taxista abandonó su ensimismamiento pensó que esta especie de sueño del que acababa de despertar no hubiera sido posible, porque si el Dr, Zamenhof tiene una calle en Madrid es porque debió hacer algo previamente para merecerlo. Claro que en vida también se pueden tener calles con el nombre de uno, ya sea como mi amigo Antonio Maura, aunque en este caso la calle rinde memoria a su ilustre antecesor, o como Gonzalo Torrente Ballester, al que recuerdo lamentarse de inaugurar su propia calle en Compostela porque, declaró, ya no sería recordado tanto como escritor, al convertirse él mismo en solo un lugar al que un taxi eventualmente nos conduzca.
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Para la mayoría, conjeturó el taxista, el Dr. Zamenhof es solo una calle, cuando fue el inventor del esperanto, el idioma universal que ideó con el propósito de contribuir a la pacificación del mundo, y que le valió para que Alfonso XIII le nombrara Comendador de la Orden de Isabel la Católica. Y todo esto es bagaje del taxista, que en sus ratos libres había memorizado las primeras líneas del Quijote en esperanto, idioma en el que le inició su abuelo que había militado en la CNT durante la guerra civil. “Si el buen doctor quería la paz, casi fue en tiempos de guerra cuando este idioma más se utilizó. Pero, ¡ay!, hoy día, ya sea en épocas de guerra o de paz, el esperanto, el idioma global, es, en realidad, el inglés”, reflexionó.
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Pues sí. Y resulta que el Dr. Zamenhof era médico, oftalmólogo para más señas, y el inglés es también el actual esperanto, el idioma global, de la medicina. No se concibe hoy día en nuestro país que un médico pueda estar realmente actualizado en su profesión, en su especialidad, si no habla bien inglés. Y en realidad, pensando en la comunicación en salud, le dije al taxista, pasa tres cuartos de lo mismo. Y esto es más que un trendic topic, es una realidad apabullante contra la que no vale resistirse. En el mundo de la comunicación en salud, y en el periodismo en concreto, el dominio de la lengua inglesa es imprescindible. Así que se convierte para todos en un deber que no cabe postergar. Aunque, pensándolo bien, si yo fuera el divagador taxista, ¿no debería haber escrito este texto en inglés?
JLR

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