En España 1 de cada 500 niños padece un Trastorno del Espectro Autista (TEA)

05/10/2012

•Algunos niños inician el desarrollo del lenguaje en el primer año de vida pero pueden sufrir una regresión a partir del segundo año y perderlo
•Se ha demostrado que el inicio precoz de un programa de tratamiento multidisciplinar de base cognitivo-conductual (psicoterapia) extendido a todos los contextos en que vive el niño, muestra una mejoría del pronostico en la evolución de los afectados de TEA
En España 1 de cada 500 niños padece un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un problema que afecta principalmente a los varones (de cada 3 ó 4 niños que lo padecen, lo padece una niña). Las clasificaciones actuales distinguen varias categorías, entre las que destaca el síndrome autista, síndrome de Asperger y síndrome de Rett.
“El 47% de los niños con TEA cumplen criterios diagnósticos de autismo”, según ha indicado la Dra. Ana María Rodríguez, pediatra del Centro de Salud de San Andrés, de Murcia, en el marco del XXVI Congreso Nacional de la Sociedad Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). Los síntomas de este trastorno se inician en los primeros 3 años de vida y persisten para siempre.
Una de las dificultades a las que se enfrentan los niños con estos trastornos es la interacción social, ya que “resulta difícil ajustar su comportamiento al de los demás, porque no entienden muy bien las convenciones sociales y suelen tener problemas para compartir el mundo emocional, el pensamiento e intereses con otros niños de su entorno”, ha explicado la Dra. Rodríguez.
El déficit social es más evidente en los primeros años de vida y “entre las manifestaciones más comunes destaca el escaso contacto visual cara a cara, a veces ya evidente antes del primer año de vida mostrando una mirada poco expresiva que parece que se dirige al vacío. Los niños que padecen un TEA no suelen sonreír, apenas gesticulan y suelen evitar el contacto interpersonal, incluso pueden presentar resistencia al contacto físico y el juego tiende a ser repetitivo y poco imaginativo”, ha señalado la especialista. Por otro lado, algunos niños inician el desarrollo del lenguaje en el primer año de vida pero pueden sufrir una regresión a partir del segundo año y perderlo.
Importancia de un Diagnóstico Precoz La intervención temprana intensiva en un marco educativo óptimo mejora el pronóstico de los niños con autismo “con incrementos significativos en las ratios del progreso evolutivo y rendimiento intelectual”, ha comentado la Dra. Rodríguez.
Dado que la interacción social con otros niños es complicada suelen mostrar aislamiento y en muchos casos también presentan síntomas de ansiedad ante los cambios de sus rutinas y/o su entorno (horario, recorrido, objetos o personas que cambian de ubicación).
Asimismo, sus movimientos corporales suelen ser estereotipados (aleteos, balanceo sobe sí mismos) y por tanto, “están estigmatizados socialmente ya que al no seguir juegos ni aprender sus normas, a los niños de su edad les resulta muy difícil contactar con ellos y por eso los niños se apartan”, ha apuntado la Dra. Rodríguez.
Se ha demostrado que el inicio precoz de un programa de tratamiento multidisciplinar de base cognitivo-conductual (psicoterapia) extendido a todos los contextos en que vive el niño, muestra una mejoría del pronostico en la evolución de los afectados de TEA.
La experta ha indicados como puntos clave para el tratamiento los siguientes aspectos:
? Estimulación de conductas deficitarias. ? Apoyo psicopedagógico en la escuela. ? Intervención psicoterapéutica con el niño. ? Orientación psicoterapéutica a los padres. ? Tratamiento farmacológico si precisa.
Síndrome de Asperger Los TEA presentan alteraciones cualitativas en la interacción social, alteraciones cualitativas en la comunicación y patrones restringidas de comportamiento, interés y actividades. Sin embargo, no todos los niños presentan los síntomas descritos como clásicos.
El síndrome de Asperger se caracteriza por dificultades cualitativas de interacción social de tipo autista, con profunda falta de empatía e incapacidad para reconocer y responder a los gestos y expresiones de los demás. “En estos casos no hay retraso en la adquisición del lenguaje y el coeficiente intelectual se sitúa en los límites de la normalidad”, ha matizado la Dra. Rodríguez.
El Síndrome de Asperger se puede manifestar más claramente al inicio de la edad escolar y lo TEA se diagnostican en los primeros años de la vida (2-3 años).
Seguimiento de los TEA por parte del pediatra de AP El seguimiento del desarrollo debe ser evaluado en todas las visitas del niño sano desde la infancia hasta la edad escolar y por tanto el pediatra de AP va a ser el encargado de realizar la sospecha diagnostica y el filtraje a los recursos especializados como a la unidad de psiquiatría infantil , además también derivará al niño a la unidad de neuropediatria ,para que se realice el despistaje orgánico más exhaustivo con el objetivo de descartar patología neurológica asociada.Como parte del proceso diagnostico, se descartarán los posibles diagnósticos diferenciales y se revisará la posibilidad de que exista patología comórbida. Multidisciplinar. Además el niño debe de continuar visitando al pediatra para sus revisiones de niño sano y continuar su calendario vacunal como el resto de los niños así como asistir a consulta de demanda en caso de infecciones, catarros, gea, caídas etc.
El niño solo dejará de asistir al pediatra cuando cumpla los 14-16 años para pasar a ser atendido por el médico de familia.

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