Los dispositivos intrauterinos (DIUs) liberadores de levonorgestrel pueden ser una herramienta eficaz en el tratamiento y cura del cáncer de endometrio

30/09/2010

Según una investigación realizada en el Instituto Europeo de Oncología por el Dr. Lucas Minig, coordinador del Programa de Oncología Ginecológica del HMS-CIOCC
• Los resultados de la investigación ofrecen nuevas posibilidades para las mujeres jóvenes con este tipo de neoplasia, al permitir tratarla sin necesidad de realizar una histerectomía, preservando así su fertilidad
• El estudio constituye el primer ensayo clínico prospectivo dirigido a comprobar si el tratamiento durante un año con un DIU liberador de la hormona levonorgestrel progestina, en combinación con seis administraciones mensuales de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), podría detener y revertir el crecimiento de este tipo de neoplasia en mujeres de 40 años o menos
• En total, 39 pacientes de entre 20 y 40 años fueron incluidas en este ensayo, obteniéndose resultados en 34 de ellas, y permaneciendo aún las cinco restantes bajo tratamiento
• El cáncer de endometrio es el sexto cáncer más común en mujeres en todo el mundo (representa el 4,8% de todos los cánceres femeninos y el 2,2% del total de defunciones femeninas por cáncer). El 3-5% de las mujeres afectadas por este tipo de cáncer son menores de 40 años en el momento del diagnóstico, y el 70 por ciento de ellas son nulíparas Los dispositivos intrauterinos (DIUs) liberadores de levonorgestrel pueden ser útiles en el tratamiento y cura del cáncer de endometrio, según una investigación que acaba de publicar la revista científica Annals of Oncology y realizado en el Instituto Europeo de Oncología, entre 1996 y 2009, por un grupo de investigadores liderado por el Dr. Lucas Minig, coordinador del Programa de Oncología Ginecológica del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro (HMS)-Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC).
Los resultados de la investigación ofrecen nuevas posibilidades para las mujeres jóvenes con este tipo de neoplasia, que afecta a las paredes del útero, al permitir tratarla sin necesidad de realizar una histerectomía, preservando así su fertilidad.
El cáncer de endometrio es el sexto cáncer más común en mujeres en todo el mundo: sólo en 2008 se estima que se diagnosticaron 287.630 casos -lo que representa el 4,8% de todos los cánceres femeninos- y se produjeron 74.170 fallecimientos por esta causa -el 2,2% del total de defunciones femeninas por cáncer-. Asimismo, entre el 3 y el 5 por ciento de las mujeres afectadas por este tipo de cáncer son menores de 40 años en el momento del diagnóstico, y el 70 por ciento de ellas son nulíparas.
El tratamiento habitual del cáncer de endometrio es la histerectomía total, que implica la extirpación del útero y los ovarios, lo que elimina toda posibilidad de fertilidad en la mujer. Algunas pacientes pueden ser tratadas con terapia hormonal oral, pero su utilización sistémica puede generar efectos secundarios adversos como erupciones cutáneas alérgicas, náuseas y vómitos, dolores de cabeza y sangrado uterino anormal.
DIU liberador de levonorgestrel y GnRH El estudio realizado por los investigadores liderados por el Dr. Minig constituye el primer ensayo clínico prospectivo dirigido a comprobar si el tratamiento durante un año con un DIU liberador de la hormona levonorgestrel progestina -su uso intrauterino inhibe el crecimiento de la pared endometrial del útero-, en combinación con seis administraciones mensuales de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) -que detiene la producción de estrógeno, hormona que promueve el desarrollo del cáncer de endometrio-, podría detener y revertir el crecimiento de este tipo de neoplasia en mujeres de 40 años o menos.
Los criterios de selección para el estudio de las mujeres participantes en el mismo fueron que la paciente tuviera hiperplasia atípica del endometrio (AEH, por sus siglas en inglés) -un precursor de cáncer de endometrio-, o se encontrara en fases tempranas del cáncer, en las que éste no se hubiera extendido a otros órganos y estuviera confinado a la pared interna del útero, el endometrio. En total, 39 pacientes de entre 20 y 40 años fueron incluidas en este ensayo, realizado entre 1996 y 2009 en el Instituto Europeo de Oncología en Milán, obteniéndose resultados en 34 de ellas, y permaneciendo aún las cinco restantes bajo tratamiento.
El estudio consistió en colocar el DIU durante un año, periodo tras el cual, siempre que el cáncer no hubiera seguido creciendo o no se hubiera extendido, se retiró el dispositivo intrauterino para que las mujeres pudieran planificar los embarazos deseados. Tras la retirada del DIU, los investigadores mantuvieron un seguimiento a las mujeres con controles semestrales para verificar que el cáncer no había crecido o reaparecido.
Una vez que las pacientes completaron los embarazos previstos, fueron sometidas a una histerectomía con el fin de garantizar que el cáncer no pudiera reproducirse a largo plazo. Algunas mujeres diagnosticadas de cáncer de endometrio en edades muy jóvenes pudieron quedarse embarazadas varios años después de su tratamiento con el DIU.
Resultados positivos De las 20 pacientes con AEH incluidas en el estudio, 19 (95%) tuvieron una respuesta completa al tratamiento inicial, aunque cuatro recayeron más tarde y tuvieron que volver a ser tratadas. Asimismo, de las 14 pacientes con cáncer de endometrio en fase temprana, ocho (57,1%) respondieron también satisfactoriamente, mientras que la enfermedad progresó en cuatro de ellas  (28%) y las dos restantes, que inicialmente experimentaron una respuesta completa al tratamiento, registraron después una recaída.
Tras el tratamiento de las recaídas o recidivas, ya fuera mediante un nuevo ciclo de DIU combinado con GnRH o, en los casos en los que fue necesario, mediante la realización de una histerectomía, todas las participantes en el ensayo continúan con vida y sin evidencia de enfermedad. Nueve de ellas lograron 11 embarazos espontáneos, de los que han nacido nueve bebés.
El Dr. Minig asegura que “el uso de un DIU permite aplicar una dosis mucho mayor de la hormona levonorgestrel a la superficie del endometrio de la que sería posible por vía oral, con una píldora”. La vía de administración intrauterina “mantiene las concentraciones de la hormona en un nivel bajo en el suero de la sangre, evitando así los muchos efectos secundarios resultantes de utilizar el fármaco por vía sistémica”, añade el experto.
Además de ser utilizado como anticonceptivo, el DIU liberador de levonorgestrel se ha convertido en el tratamiento de primera elección para el abordaje de la endometriosis y el sangrado disfuncional. Los resultados de este estudio sugieren que también podría utilizarse para tratar determinados tipos de cáncer de endometrio.
“La tasa de respuesta que hemos logrado en este ensayo es comparable a la obtenida con otros métodos de tratamiento conservador del cáncer de endometrio", dice el coordinador del Programa de Oncología Ginecológica del HMS-CIOCC. “Creemos que el tratamiento con DIUs liberadores de levonorgestrel es idóneo para pacientes jóvenes que no desean tener descendencia inmediatamente, pero a quienes les gustaría tener la oportunidad de hacerlo en el futuro”, continúa.
Importancia de la selección y el centro especializado Según sus palabras, esta opción puede ser utilizada para tratar la AEH y el cáncer de endometrio en fases tempranas, siempre y cuando las pacientes sean cuidadosamente seleccionadas y evaluadas mediante laparoscopia, ultrasonido y resonancia magnética, con el objetivo de descartar metástasis y cáncer de ovario concomitante, más probable en mujeres con cáncer de endometrio.
Además, las mujeres deben ser tratadas en centros oncológicos especializados, siendo lo más recomendable la implicación de más de un patólogo en la confirmación del diagnóstico exacto y requiriendo un seguimiento estrecho de las mujeres, incluso después de completar su maternidad.
“Los resultados de este ensayo suponen un estímulo para iniciar un ensayo multicéntrico internacional que permita dilucidar el mejor abordaje para mujeres con cáncer de endometrio que desean un embarazo”, declara el Dr. Minig, destacando la necesidad para los especialistas de determinar la mejor opción de tratamiento en términos de eficacia y efectos adversos”.
El experto señala que dichas conclusiones “abren también una nueva área de investigación sobre la posibilidad de aplicar fármacos directamente en un órgano (en este caso se trató de la progesterona en el útero). “Por ejemplo -apostilla-, se podría utilizar un DIU liberador de quimioterapia o de otros fármacos activos directamente en el útero, incluso en pacientes menopáusicas, para curar el cáncer de endometrio precoz y evitar la cirugía”.
El Dr. Lucas Minig, coordinador del Programa de Oncología Ginecológica del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro-CIOCC, realizó su programa de subespecialización en Ginecología Oncológica y Cirugía Abdomino-Pélvica en el Instituto Europeo de Oncología, donde realizó el estudio que acaba de publicar Annals of Oncology, antes de trasladarse al Programa de Becas de Investigación Clínica del National Cancer Institute, perteneciente al National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud), en Bethesda, Maryland (Estados Unidos). Allí se especializó en el estudio de las mutaciones genéticas y alteraciones moleculares del cáncer de ovario y útero-endometrio, así como en el desarrollo de nuevos fármacos para su tratamiento.
El Programa de Ginecología Oncológica del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro-CIOCC se centra actualmente en la prevención, diagnóstico precoz y tratamiento de los tumores ginecológicos (útero-endometrio, ovario, cérvix, vagina y vulva). Asimismo, realiza numerosos estudios clínicos, nacionales e internacionales, dirigidos a desarrollar nuevos fármacos y técnicas terapéuticas con el objetivo de mejorar la esperanza y calidad de vida de las mujeres que padecen un cáncer ginecológico.
Grupo HM El Grupo Hospital de Madrid está formado por diversas empresas que gestionan diferentes hospitales médico-quirúrgicos privados, entre los que se incluyen el Hospital Universitario de Madrid, el Hospital Universitario Madrid Montepríncipe, el Hospital Universitario Madrid Torrelodones, el Hospital Universitario Madrid Sanchinarro y el Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC), todos ellos de gran cualificación técnica y humana.
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