¿Qué será de los periodistas?

22/11/2010


Trabajar simultáneamente en cuatro plataformas y adaptar el estilo de escritura a cinco formatos distintos son dos de los aspectos principales que están marcando ya, en una tendencia que sin duda alguna se intensificará a corto plazo, el devenir de la profesión periodística. Esta es una de las principales conclusiones que de cara al futuro del periodismo profesional se han explicitado recientemente en el último Foro Mundial de Editores celebrado en Hamburgo.
En dicha reunión se subrayó las buenas expectativas que implican para el mundo de la edición las publicaciones en multiplataforma, lo que permite presuponer un cierto optimismo acerca del futuro, según se desprende de los primeros datos del estudio realizado por McKinsey&Co o sobre actitudes y estrategias en el universo de la revolución multimedia.
Aunque no se plantea el escenario de la desaparición total del papel, sí se advierte una creciente presencia de los medios digitales, potenciada desde la irrupción de las redes sociales en el entorno de la Web 2.0. Así, se considera que la sala de redacción en estos momentos es una plataforma multimedia integrada, lo cual es norma ya en Estados Unidos y lo será en breve en todo el mundo sin excepción.
En este contexto, es obvio que no se plantea, ni siquiera como hipótesis, la desaparición de la profesión periodística (aún cuando la labor de difusión de la información se ha globalizado en Internet), pero sí su adaptación al nuevo entorno, proceso que ya sin duda ha comenzado y está dejando atrás a los que no logran realizar felizmente esta evolución. Porque esta evolución, que va más allá de un mero reciclaje, se percibe como perentoria tanto por parte de los empresarios como por parte de los receptores de las comunicaciones, ya sean lectores, cibernautas, oyentes, televidentes, bloggers o los propios profesionales de los medios, en caso de recepción de informaciones por partes de agencias de noticias o consultoras de comunicación. Y este proceso debe producirse no solo en los medios de información general, sino también en los especializados en todo tipo de disciplinas y materias, incluyendo, claro está, a los medios especializados en salud y a las agencias de comunicación que en este ámbito específico desarrollamos nuestra actividad.
Entonces, ¿cómo deben ejercer su labor profesional los periodistas? En el Foro de Hamburgo se estableció la conveniencia de diferenciar cinco formatos distintos de cara a la difusión de una noticia: artículos escritos, podcasts (archivos multimedia), vídeos, alertas y participación en los llamados Social Media (redes sociales). Y en relación con las plataformas a las que lleguen las informaciones, se habló de estas cuatro: edición impresa, Internet, teléfonos móviles y tabletas electrónicas.
El mundo del siglo XXI se torna cada día más complejo, en muchos aspectos, sí, pero también en lo que a la comunicación se refiere. La complejidad y la incertidumbre, la falta de control absoluto y el incremento del riesgo son factores que conforman nuestro escenario de trabajo y como tales deben ser asumidos. La incidencia de la crisis económica es otro factor que está diezmando las filas de la profesión periodística, tanto en general como en el sector de la salud, y este proceso de adaptación a la situación actual y al cambiante escenario que sin duda alguna nos deparan los próximos años, es una de las pocas formas de atajar esta sangría.
Renovarse o morir no es en estos momentos, para los periodistas, solo una frase hecha, sino una señal de alerta que debe ser atendida de inmediato. Las plataformas y los formatos pueden cambiar, pero el derecho de todos a la información veraz y contrastada sigue siendo un valor esencial que debemos defender y con el que nos debemos comprometer, para así contribuir con nuestra labor a lograr que se convierta de hecho, e independientemente de la movilidad de los escenarios, de una vez por todas, en una realidad consolidada.

Copyright © 2015 Berbés Asociados / Todos los derechos reservados.

Compartir en facebook Compartir en twitter