Semana intensa en la política sanitaria. La ministra de Sanidad comenzaba el lunes escogiendo como nuevo director de Ordenación Profesional a un “gabinetero” de su equipo, el economista Miguel Ángel Máñez, y continuaba el martes presentando tres normas sanitarias que darán que hablar. Muy especialmente, el Anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud.
Modelos “sanos” o “enfermos” de colaboración
No sabemos si será ley, se quedará en “proyecto” o incluso en “ante”, pero a esta norma le dedicó la mayor parte de su intervención y, por lo visto, tiene previsto dedicarle gran parte de su tiempo en los próximos meses. No es el primer intento del Gobierno para limitar las competencias de las CC AA en materia de conciertos privados de la sanidad. La principal novedad es que incluye “excepciones” que, sobre el papel, parecen bastante amplias, y que no esconde su objetivo de dirigirse contra unas comunidades autónomas y dejar al margen a otras. Una pirueta legislativa con una doble intención: por un lado, reavivar la “guerra” con la Comunidad de Madrid de Díaz Ayuso, que siempre ha demostrado ser muy rentable tanto para Mónica García (Sumar) como para el propio presidente del Gobierno (PSOE), de ahí nuestro título de hoy.
Y por otro, intentar apaciguar a los socios y no socios parlamentarios de grupos nacionalistas -con especial mención a Cataluña, la Comunidad que más concierta con la privada- e intentar la casi imposible tarea de que esta norma llegue a ver la luz.
García llegó a hablar de que no atacaría “modelos sanos” de colaboración público-privada, lo cual es una novedad en su vocabulario. Pero lo tiene complicado para reunir apoyos en una cuestión que afecta directamente a la principal competencia, por presupuesto, de las autonomías: la gestión sanitaria.
Ayuso, por su parte, no ha tardado en reaccionar y acusar a la ministra de hacer este anuncio en clave electoralista interna, ahora que parece que hay “casting” de líderes a la izquierda del PSOE.
Quizá lo tenga más sencillo para sacar adelante el segundo anteproyecto que presentó, el de Organizaciones de Pacientes, aunque no todos están tan contentos como les gustaría en el Ministerio.
Artillería normativa antes de la huelga médica
Toda esta actividad llega en la semana previa a la anunciada huelga de médicos por el Estatuto Marco. La primera semana, y será una al mes, y en estos días ya se evidencia que el seguimiento va a ser notable. Lo será especialmente en el ámbito hospitalario, donde ya se han empezado a anular citas para los próximos días, pero también en Atención Primaria, ámbito desde el que el Foro de Médicos de AP ha apelado al “diálogo real” para poner fin a una situación que perjudicará a los pacientes.



