Decíamos ayer -en realidad, hace dos semanas-, que el caos del MIR podía costarle finalmente el puesto a la directora general de Ordenación Profesional del Ministerio y, aunque no nos guste nada jugar a ser profetas, esta semana el Ministerio de Sanidad ha dicho adiós definitivamente a Celia Gómez, directora general de Ordenación Profesional. Además de un MIR en el que se tuvo que permitir presentarse, in extremis, a los no admitidos por haber publicado las listas fuera de tiempo, la dirección general también está implicada (aunque no sea la responsable máxima) en el Estatuto Marco, otra fuente de conflictos para Mónica García. Con todo esto, y una oferta para recolocarse en una comunidad autónoma afín al Gobierno (en la Fundación para la Investigación Biosanitaria del Principado de Asturias, FINBA), el BOE publicaba este miércoles su cese. Se va la segunda directora general más antigua del Ministerio, que ha “sobrevivido” a tres ministros, pero no al caos y la tensión generadas por los últimos asuntos que han afectado a los médicos. Queda ver quién será su sustituto, y si será designado por la parte socialista o de Sumar del Gobierno.
Una campaña electoral sin fin
En lo que no hemos acertado es en que febrero traería nuevas caras al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. La concatenación de campañas electorales regionales está detrás de que no sea en este mes, sino en marzo (como mínimo) cuando se conozcan los nombres de los nuevos consejeros de Salud de Extremadura -con la primera votación de la investidura el 3 de marzo-, probablemente de Aragón, que va a las urnas este domingo, y quizá de Castilla y León, que vota el 15 del próximo mes. Es más que probable que aún se celebre algún Consejo Interterritorial con los mismos participantes que en el anterior.



