En tiempos de fricciones entre ambos lados del Atlántico, en muchos sectores, incluido el de la salud, existe el riesgo de que cunda el desánimo en Europa. En concreto, la preocupación por la pérdida de competitividad y de liderazgo en investigación en el Viejo Continente es recurrente en los últimos meses y años. Sin embargo, esta semana hemos conocido algunas buenas noticias para el sector biofarmacéutico europeo y español.
La primera ha sido la propuesta de la Comisión Europea de la futura Ley de Biotecnología. Tanto la Efpia como Farmaindustria, así como Vaccines Europe, han saludado el anuncio de esta norma que, consideran, “puede aportar los incentivos necesarios para que Europa recupere su liderazgo innovador”. Tras 10 años en los que Europa ha reducido a la mitad su cuota mundial de ensayos clínicos, la nueva normativa pretende reducir burocracia y acelerar los procesos de aprobación a un máximo de 75 días.
En este sentido, España es alumna aventajada. También esta semana la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha hecho públicos los datos sobre ensayos clínicos en 2025. En total, fueron 962 ensayos autorizados, que hacen que nuestro país adelante a Alemania y se convierta en líder en investigación y país con más estudios autorizados. En concreto, el área de Oncología representa el 40% de los ensayos autorizados a nivel nacional. Y este liderazgo ha sido posible gracias a nuevos instrumentos, como el procedimiento fast-track, por el que se autorizó el primer ensayo a finales de 2025. Cifras que sirven de estímulo para seguir adelante, sea cual sea el contexto político.
Las caras nuevas que vienen en la sanidad de 2026
Más allá de la regulación comunitaria, en la política sanitaria doméstica se avecinan también cambios. La semana que viene está prevista la constitución de la Asamblea de Extremadura y las negociaciones entre PP y Vox van a contrarreloj para evitar que interfieran en la próxima cita electoral, esta vez en Aragón. Es muy posible que ambas Comunidades Autónomas tengan nuevo consejero de Sanidad en las próximas semanas. Sin embargo, es poco probable que estos pertenezcan a un partido minoritario en gobiernos de coalición. Es decir, en Extremadura, con toda probabilidad, será el PP y no Vox el que controle la consejería. Aragón está pendiente de las urnas, pero será el partido mayoritario el que gestione la salud de sus ciudadanos. La de Sanidad sigue siendo la consejería con más presupuesto y “peso pesado” de los gobiernos autonómicos.
Y si se habla de nuevos cargos en las autonomías, esta semana también hay que destacar el del exconsejero de Sanidad extremeño con el PSOE, José María Vergeles, que pasará a ocupar un escaño en la Asamblea, tras la renuncia del líder del partido en la región, Miguel Ángel Gallardo. Una prueba más de la relevancia de la sanidad en los ejecutivos regionales.



