Este sábado, 24 de enero, está prevista en ciudades de (casi) toda España, una de las citas anuales clave en la sanidad de nuestro país: las pruebas de Formación Sanitaria Especializada. Es el conocido como examen MIR, para los médicos, aunque también se celebra el EIR, FIR, BIR, para enfermeros, farmacéuticos, biólogos y otros titulados. Hasta aquí, lo de todos los años. Pero la edición de 2026 arrastra la polémica desde mucho antes de su comienzo y lleva camino de convertirse en una de las más caóticas que se recuerdan.

Para empezar, el Ministerio de Sanidad ha publicado la lista definitiva de admitidos sólo nueve días antes del examen, con más de 35.000 titulados en Ciencias de la Salud a la espera de saber si podrán especializarse y, en el caso de algunos, como los médicos, directamente, si podrán ejercer su profesión. Tan al límite ha estado la publicación, que en estos últimos días Sanidad ha tenido que aclarar en una nota informativa, que los no admitidos que vayan a recurrir pueden presentarse, pero que la corrección del examen estará condicionada a la estimación del recurso. Lo habitual es publicar esta lista con varios meses de antelación, en la edición de 2025, por ejemplo, se publicó tres meses antes. No se han ofrecido motivos claros para este retraso, más allá de actualizaciones informáticas. Lo único que parece claro, es que este año todo es distinto.

Ya en verano sorprendía la noticia de la dimisión en bloque del comité de expertos encargado de preparar las cuestiones del examen. Entre otros factores, la disminución del número de colaboradores y del pago por pregunta se relacionaron con este hecho.

Resuelta (u olvidada) la crisis, llegaron más cambios. En esta edición se reduce a 25 el número de ciudades en las que tendrán lugar los exámenes. Aunque al menos hay una por comunidad autónoma, se eliminan algunas importantes: Girona, Ciudad Real y Vigo, lo que obligará a más aspirantes a desplazarse -en plena psicosis por los trágicos accidentes de tren de los últimos días-.

Para terminar, por si algún despistado aún no se ha enterado, el examen se adelanta un par de horas: será a las 14:00, 13:00 en Canarias. Primer llamamiento, media hora antes.

En definitiva, muchos cambios, polémica y, en la percepción de muchos aspirantes, dificultades y mucha frustración. Como suele ocurrir con problemas complejos, no estamos ante una sola causa, y quizá sería injusto volcar todas las culpas en una sola persona o institución. Pero está claro que el Ministerio de Sanidad es responsable de esta prueba, que es la principal competencia de la Dirección General de Ordenación Profesional y que éste no sería el primer examen MIR que provoca dimisiones o ceses, aunque la actual titular de la misma, Celia Gómez, es una de las que más tiempo ha permanecido en el cargo. Habrá que ver este sábado si -ojalá- todo se resuelve de forma satisfactoria.

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