Los médicos del mañana recordarán 2026 por lo mal que se lo están haciendo pasar antes de decidir su futuro. Tras un MIR caótico, esta semana, una vez más con retraso, pero por fin, se han conocido las fechas en las que los aspirantes a Formación Sanitaria Especializada empezarán a elegir plaza. Será a partir del 23 de abril, del 4 de mayo para los médicos. Puede que ellos piensen que sólo a cada uno le afecta su decisión. Pero son muchos los que miran a los jóvenes profesionales sanitarios con esperanza. Y, entre ellos, con especial interés, los pediatras y médicos de Atención Primaria
La formación y comunicación, clave para fortalecer la Primaria
Esta semana se celebró el Día de la Atención Primaria. Las entidades del Foro de Médicos de AP, que agrupa a colegios, sindicatos, estudiantes y sociedades científicas de Familia y Pediatría, dedicaron su encuentro anual a la formación. Con sus diferencias, todos coincidieron en la necesidad de reforzar la enseñanza MIR para garantizar el relevo generacional. Para ello, medidas concretas: permitir a los médicos de familia y pediatras ser tutores, impedir a las CC AA que contraten a médicos en los centros de salud que no hayan hecho la residencia (como está ocurriendo). El Ministerio, que estuvo presente a través del secretario de Estado, primero, y de la subdirectora de Ordenación Profesional, recogió el guante, pero evitó hacer anuncios concretos, más allá de que “no mirará para otro lado” y regulará la contratación de médicos sin el MIR (no aclaró que pueda impedirla). En la jornada participaron también residentes y estudiantes de Medicina. Para reflexionar, la frase de la joven R1 de Familia, nacida en el año 2000: “Casi todas las cosas que ha tenido que corregirme mi tutora no han sido de conceptos, sino de comunicación”.
Alianza por la industria farmacéutica
Más allá de los asuntos profesionales y de formación, esta semana ha sido noticia la primera reunión de la Alianza por la Industria Farmacéutica, presidida por la ministra de Sanidad, Mónica García. Se trata de un “instrumento estratégico orientado a reforzar los mecanismos de participación y coordinación en el ámbito de la política farmacéutica”, con origen en la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028, aprobada en diciembre de 2024. Con esta nueva escenificación, el Gobierno parece decidido a apostar por la buena sintonía con la industria, la confidencialidad de los precios, y parece también haber desterrado toda tentación de retórica anti industria.



