Esta semana ha sido la última de las cinco previstas de huelga médica por el Estatuto Marco. Como se anunciaba en días anteriores, hubo protesta a las puertas del Ministerio el 15 de junio. El avance es “nulo”, en palabras de los sindicatos convocantes. Hasta tal punto, que ya ponen la vista más allá de las vacaciones a las que muchos políticos fían el enfriamiento de los conflictos vigentes. Habrá huelga indefinida tras el verano. Este asunto centró este miércoles la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Congreso de los Diputados.
Tras su intento fallido de pasar la patata caliente a las comunidades autónomas la semana anterior, la ministra de Sanidad tuvo que enfrentarse esta a la petición de dimisión de la diputada popular Carmen Fúnez, quien le acusó de tener “sólo el apoyo de Pedro Sánchez”. Por su parte, García no anunció nuevos movimientos y se instaló en su argumentario: es la primera reforma laboral sanitaria en 20 años. Veremos si en septiembre puede dejar atrás esta asignatura pendiente.
Los nuevos españoles, mejor vacunados
Mientras los profesionales le dan quebraderos de cabeza, el Ministerio de Sanidad, al menos de puertas para fuera, se vuelca en los asuntos de Salud Pública. No faltan razones para hacerlo. Aunque las tasas de vacunación en nuestro país son, en general, altas, este mismo año la Organización Mundial de la Salud ha retirado a España el estatus de país libre de sarampión. Quizá espoleada por esta decisión, y en los últimos días del proceso extraordinario de regularización de migrantes, la Comisión de Salud Pública ha publicado una Estrategia común de vacunación de personas migrantes que llegan en situación irregular y refugiadas.
El plan, dirigido a personas acogidas en el Programa de Atención Humanitaria, prevé vacunarlas en sus tres primeras semanas de estancia, y priorizar triple vírica, poliomielitis y tétanos / difteria. Una recomendación que el Ministerio califica de “pionera a nivel internacional”, con la que pretende evitar sustos y recuerda que la vacunación, para funcionar, tiene que llegar a todos.



