No sólo en España se avecinan elecciones en 2027. También en la Organización Mundial de la Salud (OMS) se elegirá al sucesor del Dr. Tedros Adanhom el año que viene. El actual director general no puede optar ya a la reelección y España ha decidido proponer a la Dra. María Neira como candidata.
Se enfrentará, al menos, a otros cuatro aspirantes: Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa, propuesto por Bélgica; Hanan Mohammed Al-Kuwari, propuesta por Qatar; Hanan Balkhy, propuesta por Arabia Saudí; y Budi Gunadi Sadikin, propuesto por Indonesia.
Por tanto, no lo tiene fácil, pero sí tiene posibilidades, pues la OMS no ha tenido un director europeo desde 2003. ¿Dirigirá España entonces este organismo multilateral? Ese escenario aún está lejos, pero ya se pueden hacer algunas consideraciones.
En primer lugar, el director general no depende de ningún gobierno, sino que es independiente. Aunque la haya propuesto, no cabe esperar más sintonía de Neira, si es elegida, con un gobierno en España, ni con España como actor internacional.
Hay que recordar que la responsable de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS comenzó su andadura en la administración pública tras la crisis de las vacas locas. Con Celia Villalobos (PP) como ministra de Sanidad, se creó la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, y la asturiana Neira fue su primera presidenta. La creación de este órgano no logró “salvar” a Villalobos, a la que la crisis se llevó por delante el mismo año, pero sí lanzó la carrera política y mediática de Neira, que siguió colaborando con el Gobierno de Aznar hasta su marcha a la OMS, aunque es justo decir que ha tenido sintonía con gobiernos posteriores de distinto signo.
Por otro lado, no ha sido el Gobierno actual quien ha propuesto a Neira en primer término. Fue la Mesa Ciudadana y la Sociedad Civil Planetaria, una organización civil con sede en Argentina, la que urgió al Ejecutivo español a hacerlo, y éste se lo pensó hasta el último momento.
Por último, cabe recordar que la OMS era un destino soñado para Mónica García. Otras ministras antes que ella lo intentaron y no les resultó. Así que, entre unas cosas y otras, la actual titular del ramo se conformará con su meritorio puesto como miembro del Consejo Ejecutivo de la OMS, mientras María Neira empieza su particular campaña electoral en Ginebra.
En cuanto al mundo de la comunicación en salud, en España, su designación como candidata ha alegrado a muchos. Los periodistas sanitarios, en general, la aprecian, por una cualidad: coge el teléfono a los periodistas. Aunque su apretada agenda le ha granjeado también fama de comprometerse a participar en más iniciativas y eventos de los que puede abarcar, la gran mayoría del sector -también BERBĒS– le desea mucha suerte.



