En apenas siete días, la actualidad sanitaria ha cambiado de arriba abajo. El presidente del Gobierno ha convocado elecciones generales para el 29 de noviembre. La crisis de la vivienda, personificada en la fallecida Maricarmen, se ha situado en el centro de la actualidad. Los sindicatos han convocado huelga general para el 11 de noviembre. Y, ¿qué tiene todo esto que ver con la Sanidad? Pues todo. Como efectos colaterales de este movimiento, casi todo lo que era relevante en salud -desde las leyes hasta la propia ministra- ha desaparecido, al estilo “bomba de humo”. Estas son algunas de las consecuencias directas de la convocatoria electoral:
- No habrá huelga de Médicos. El Estatuto Marco, como el resto de leyes en tramitación parlamentaria, ha decaído con la convocatoria electoral. Los sindicatos médicos, que planeaban parar de manera indefinida desde el 29 de octubre, han paralizado la convocatoria, aunque avisan de que estarán atentos a lo que haga el próximo gobierno. Hay una excepción, sin embargo: Metges de Catalunya sí mantiene la huelga en su comunidad.
- La ministra entra en campaña. Y no precisamente en su derivada sanitaria. Mónica García aspira a liderar la lista de Frente Amplio (la nueva marca de Sumar), en Madrid, y mantiene un duelo soterrado con Ada Colau. García, ya olvidada de temas engorrosos, que dan poco rédito político, como las listas de espera, le ha propuesto a Colau que sea ella la candidata a la presidencia por esta formación, pero desde la lista de Barcelona. Algo que algunos consideran “una trampa”.
- Las leyes sanitarias decaen. Por mucho que el director general de Farmacia, César Hernández, se mostrara optimista una y otra vez, finalmente la reforma de la Ley de los Medicamentos no saldrá adelante en esta Legislatura, ya finalizada. Tampoco saldrá la Ley de Gestión Pública, planteada frente a los conciertos con la privada, ni la reforma que prohibirá fumar en las terrazas, ni la norma para prevenir el consumo de bebidas alcohólicas en menores. Esto último ya parece tradición, ocurre al final de todas las legislaturas desde tiempo inmemorial.
Sálvese quien pueda. A la vez que ocurre todo esto, los políticos sanitarios o los cargos de Sanidad tratan de recolocarse de cara a la nueva etapa. Mientras unos buscan acomodo en las listas de los partidos, otros esperan optar a puestos fuera de España. Es el caso de la directora de la Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), María Jesús Lamas, que se ha postulado para suceder a Emer Cooke al frente de la EMA.



