Los pediatras de Atención Primaria de AEPap iniciaron este verano con una recomendación para las familias con niños y adolescentes: no es necesario planificar unas vacaciones llenas de intensas actividades, a veces, lo mejor es volver a los veranos de antes.
¿Y qué se hacía ‘antes’?
Aunque cada experiencia es distinta, en las últimas décadas del siglo pasado los veranos solían tener en común, ya fuera en casa, en el pueblo, o en otro lugar de vacaciones, las pequeñas dosis de autonomía para los menores, la diversión libre -no guionizada- y también, por qué no decirlo, el aburrimiento a ratos. Las pantallas, si había alguna, tenían un papel muy residual.
Pues bien, ahora que este espacio queda pausado por vacaciones, y ya que en BERBĒS llevamos más de una década de colaboración con AEPap, nos gustaría hacer una recomendación similar, pero no sólo para los menores. Los adultos también merecemos un verano ‘de los de antes’, o casi. Estas son algunas de las ideas.
Recomendaciones marca BERBĒS
- Lectura analógica. Otra recomendación pediátrica que se puede aplicar a los adultos. Cambia la pantalla de tus dispositivos por las páginas de un libro, cómic o revista. Verás cómo relaja y, si tienes menores de la familia cerca, te convertirás en ejemplo de lo que llevas repitiendo todo el año: ¡suelta el móvil!
- Mira al horizonte. Lo anterior es muy recomendable, pero no olvides levantar la vista del libro -o del teléfono- de vez en cuando y aprovecha el cambio de la oficina al aire libre para mirar a lo lejos. Los oftalmólogos advierten de que la miopía es una epidemia, y las pantallas no son las culpables, sino la necesidad de forzar los ojos en espacios cerrados con poca luz. Mirar al horizonte siempre que se pueda mejora la salud visual.
- Las fotos, para la vuelta. ¿Recuerdas cuando, después de unas vacaciones, revelabas todas las fotos y esperabas con ilusión a verlas? El resultado no siempre era el esperado, y algunos enfoques hoy quedarían eliminados antes de salir del mirador de turno. Con una cámara de alta resolución en el bolsillo de cada ciudadano, es casi imposible dar marcha atrás en esto, pero sí podemos intentar que tomar imágenes, mirarlas, editarlas, subirlas a las RRSS… no condicionen todo el verano. Mejor que sean un recuerdo para la vuelta.
- Mejor descubrir que ir de ‘vIAje’. Cuando la planificación de las vacaciones supone más estrés que el trabajo diario, tenemos un problema. Parecía que la IA había venido a ayudar, pues puede identificar los principales atractivos turísticos de un lugar, adaptar los planes para viajar con niños o mayores, y facilitar direcciones de hoteles y restaurantes, entre otras muchas ideas. Pero, con sus infinitas posibilidades, también ha dado lugar a la “fatiga de la planificación”. Así lo explica Lonely Planet en este artículo. Y, por qué no, quizá se pueda volver este verano a utilizar guías de viaje o, simplemente, dejarse sorprender al llegar al destino, sin tener la agenda llena ya antes de salir de casa.
Amigos que dan salud. La última recomendación es aprovechar el verano para estar con quien de verdad queramos estar. Familia, pareja, amigos de los de verdad… quizá sean los de siempre, quizá los veamos todos los días, también en otoño, invierno y primavera. Pero podemos aprovechar este verano para escucharlos, mirarlos, y exprimir cada momento a su lado. Estos lazos dan vida y mejoran la salud mental.



