En nuestro post del pasado 7 de octubre, España marca el camino: el valor de donar órganos, tejidos y células, comentábamos el liderazgo español y la dimensión colectiva de estas donaciones. Ahora queremos ir un paso más allá: ¿qué sabemos realmente sobre la donación y qué sucede desde que se produce hasta que un órgano llega a quien lo necesita? 

Cada 14 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes. Según la OMS, la donación de órganos consiste en ceder de manera voluntaria uno o varios órganos, ya sea en vida o tras el fallecimiento, para que puedan ser trasplantados a otras personas. Este proceso debe basarse en una serie de principios esenciales, como el consentimiento informado y voluntario, la prohibición de cualquier tipo de compraventa de órganos y la protección tanto del donante como del receptor, garantizando en todo momento un sistema sanitario seguro, transparente y debidamente regulado.

El estudio sobre las actitudes de la población hacia la donación y el trasplante de órganos en España 2026 señala que el 80,1% de los españoles se muestra favorable a donar sus órganos después de fallecer. Sin embargo, más de la mitad desconoce que las donaciones siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades de trasplante.  

Pero ¿qué ocurre desde que un órgano es donado hasta que llega a la persona que lo necesita? Aquí comienza una auténtica carrera contrarreloj. Solo en 2025, la ONT coordinó el traslado aéreo de 1.045 órganos y, como curiosidad, el 27% viajó en vuelos regulares. Una compleja logística en la que cada minuto cuenta.

Y el futuro también trae buenas noticias. La investigación continúa buscando nuevas formas de aumentar las posibilidades de trasplante. Una revisión publicada en The Lancet analiza nuevas técnicas para evaluar, preservar e incluso desarrollar órganos trasplantables, con el objetivo de aumentar su disponibilidad y mejorar los resultados. Así, el reto no consiste únicamente en fomentar la donación, sino también en aprovechar de forma segura las oportunidades que ofrecen la ciencia y la innovación.

En BERBĒS creemos que comunicar también es una forma de contribuir. Dar visibilidad a la donación de órganos, tejidos y células ayuda a informar, sensibilizar y generar conversación sobre una realidad que nos concierne a todos. Si en nuestra anterior publicación poníamos el foco en el liderazgo de España, hoy queremos recordar todo lo que hace posible que ese compromiso se traduzca en nuevas oportunidades de vida: conocimiento, coordinación e investigación. En este Día Mundial queremos poner en valor a quienes lo hacen posible: donantes, familias y profesionales sanitarios. Porque un gesto solidario es capaz de cambiar y salvar muchas vidas. Porque detrás de cada donación hay una nueva oportunidad.

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