El paciente sin rumbo

El paciente sin rumbo
13 febrero, 2020 Vanesa García

Escucha activa y participación del paciente

El creciente interés por facilitar la participación ciudadana en salud ha supuesto un incremento en las ya numerosas y diferentes menciones a los pacientes que, en un inicio, debían estar informados, después ser activos y finalmente empoderarse y colocarse en el centro del sistema. Se ha calificado tantas veces al paciente y se le ha ubicado en tantos sitios que ha terminado vagando sin rumbo.

La parte positiva es que tanto el sector público como el privado están cada día más preocupados por la escucha activa y la participación de los pacientes en la toma de decisiones, un interés que es recibido, sin embargo, con cierto escepticismo por una sociedad demasiado acostumbrada a quejarse sin más en los foros íntimos. Responsables ahora de su nivel de implicación, se espera que los pacientes, junto a los profesionales de la salud, tomen las riendas de su propia salud, pero solo hay una forma de que se pueda lograr realmente: con pacientes formados a través de los canales adecuados.

Encuentros entre pacientes y profesionales

La formación ofrece independencia, seguridad, conocimientos… Es un paso más allá de la información y un proceso que requiere la participación de todos los elementos implicados en la cuestión. Todo esto parece claro para todos. Sin embargo, de repente ese todo se estanca en el cómo. ¿Cómo llegar a ellos? ¿Cómo hacerlo? ¿Quién debe liderar este proceso?

El cómo en este caso adquiere especial relevancia, sobre todo, si se tiene en cuenta que se trata de organizar encuentros en los que pacientes, profesionales de la salud, políticos, instituciones y sector privado logren hablar de tú a tú. Solo rompiendo las barreras y eliminando los cargos, se conseguirá que los responsables compartan inquietudes y mejoras de forma eficaz.

Papel de las agencias de comunicación

En este proceso, las agencias de comunicación tenemos una responsabilidad incuestionable. Algunos ciudadanos también están manifestando su deseo de participar en el sistema, les interesa, les preocupa. Lo vemos diariamente en las redes sociales. Nuestra responsabilidad es facilitar información rigurosa, contrastada, comprensible y accesible que les sirva de ayuda para lograr sus objetivos. Nuestra posición de intermediarios nos hace también responsables ante un reto diferente y apasionante.