Un problema real

Un problema real
20 marzo, 2020 Vanesa García

Estado de Alarma

La primera semana de estado de alarma casi ha concluido. Prueba superada para muchos, que poco a poco se adaptan a las nuevas rutinas con la sensación de “sobrevivir”. Especialmente, muchos profesionales sanitarios, después de maratonianas jornadas de trabajo para luchar contra el COVID-19.

Ya lo dijo la Organización Mundial de la Salud hace pocos días: el foco de la pandemia se ha desplazado de Asia a Europa. Es cierto que se trata de una amenaza global. Una simple muestra de ello es que son 850 millones de estudiantes de todas las edades los que se han quedado sin clases (10 millones en España). Pero, mientras China acaba con los contagios locales, aquí se multiplican cada día y nadie oculta que lo peor puede estar por venir.

Mensaje Felipe VI

Que esta semana ha sido inédita en la historia de España lo demuestra, entre otras muchas cosas, el mensaje que el Rey Felipe VI trasladó por TVE y RNE a todo el país. No por el mensaje en sí, compuesto de consignas generales para animar a la ciudadanía, (“el virus no nos vencerá, nos hará más fuertes como sociedad”), sino por lo poco habitual de estos comunicados. Dejando a un lado los consabidos mensajes de Navidad, desde que comenzara su reinado en 2014, el monarca se ha dirigido públicamente a los españoles sólo una vez más (con motivo del desafío independentista en Cataluña). Su padre sólo lo hizo tres veces: el 23-F, el 11-M, y para anunciar su abdicación.

Por eso, nuestro protagonista de la semana es el Rey. Su discurso es otro elemento más que nos indica que estamos en una situación excepcional. Para los afectados, y para los que no lo están, pero permanecen confinados, muchos con miedo al virus, lo más necesario es información fluida y empatía por parte de las autoridades.

#AplausoColectivo

Esta ha sido también la semana de los aplausos en los balcones o las ventanas y de los mensajes de ánimo. Una muestra de que nadie olvida a quienes en estos momentos se exponen para asistir a los demás, para mantener el orden público o los supermercados abastecidos. En definitiva, para intentar superar lo antes posible la primera amenaza de salud que afecta de una u otra forma a toda la población.