COVID sin subrayar

COVID sin subrayar
23 diciembre, 2020 Berbes Asociados

La Real Academia Española (RAE) ha publicado, un año más, 2.557 novedades, entre adiciones de artículos y acepciones así como enmiendas. Para Santiago Muñoz Machado, director de la RAE, esta actualización o adaptación no pretende en modo alguno inventar nada: “Somos testigos y notarios de cómo hablan los hispanohablantes». Consecuencia de esta relación directa entre actualidad y adaptación del lenguaje, este año se ha caracterizado por la aceptación de palabras y conceptos que hasta hace unos meses eran prácticamente desconocidos y que ahora son los más manidos en nuestras conversaciones y los más repetidos en los medios de comunicación.

Como no podía ser de otra manera…

Efectivamente, aparecen definidas: COVID (escrito con mayúsculas): “síndrome respiratorio agudo producido por un coronavirus”. Y aclaran que el acrónimo proviene del inglés (‘coronavirus disease’, ‘enfermedad del coronavirus’); coronavirus: “un virus que produce diversas enfermedades respiratorias en los seres humanos, desde el catarro a la neumonía o la COVID». Tampoco podían faltar cambios y adaptaciones en conceptos que hemos experimentado tanto como: confinamiento, que ha incluido la acepción: “un aislamiento temporal y generalmente impuesto a una población, persona o grupo por razones de salud y seguridad” o  cuarentenar: “poner a alguien en cuarentena o pasar un período de cuarentena”.

Este año, excepcional donde los haya, las novedades lingüísticas no han resultado tan curiosas o jocosas como en otras ediciones, pero a estas alturas de 2020 ya nos hemos acostumbrado a que las cosas no sean como antes. No podemos decir que estas palabras no hayan hecho méritos para que cualquier procesador de textos deje de subrayarlas en rojo por incorrectas o inexistentes. Sin duda, los que las escribimos a diario, lo vamos a agradecer.

Aun así, no podían faltar términos que, por su uso y disfrute, ya forman parte de nuestro día a día, de nuestras charlas y conversaciones. Por eso, ahora ya podemos decir sin miedo al equívoco y con garantía de certeza: “¿Qué haces este finde?”, “¡ya vale de trolear al compañero nuevo!”, “el vigoréxico de mi gimnasio entrena todos los días”, “el gastrobar de debajo de mi casa sirve el mejor falafel de la ciudad”.

Ahora solo queda seguir enriqueciendo nuestro vocabulario y emplearlo con la precisión y mimo que merece.