El VIH, el cáncer, el ébola… y la crisis sanitaria que viene

El VIH, el cáncer, el ébola… y la crisis sanitaria que viene
22 noviembre, 2019 Vanesa García

¿Qué tienen en común el VIH, las enfermedades no transmisibles, en particular, el cáncer, y el ébola?

Ante esta pregunta surgen muchas respuestas: son enfermedades graves y problemas de salud pública que requieren de recursos y atención por parte de las autoridades sanitarias de todo el mundo. En esto casi cualquier lector estará de acuerdo. Lo que quizá no sepan todos es que esta lista de problemas sanitarios mundiales tiene otro apartado, cada vez más vigente: las resistencias a los antibióticos.

Porque en sus casi 75 años de historia, la Asamblea General de las Naciones Unidas sólo se ha reunido de urgencia para discutir asuntos de salud en cuatro ocasiones: para tratar sobre el VIH, las enfermedades no transmisibles, el ébola y, la más reciente, en 2016, para tratar la resistencia a los antimicrobianos, que en las propias palabras de la ONU, “se ha convertido en una de las mayores amenazas para la salud mundial y pone en peligro otras importantes prioridades, como el desarrollo humano”.

Semana del Uso Prudente de los Antibióticos

La semana que concluye ha sido la dedicada por la Organización Mundial de la Salud a concienciar sobre este problema, la semana del Uso Prudente de los Antibióticos. Quizá a estas alturas algunos estén algo saturados de oír previsiones como que para 2050, la resistencia a los antimicrobianos será la principal causa de muerte, por delante de los tumores y de las enfermedades cardíacas. O que, ya a día de hoy, 33.000 personas mueren en Europa y 3.000 sólo en España como consecuencia de infecciones hospitalarias causadas por bacterias resistentes, como nos recuerda la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en la campaña de concienciación que acaba de presentar.

Revolución del antibiótico

Puede parecer exagerado. Al fin y al cabo, los antibióticos sólo tienen un siglo de vida. Pero hay que tener en cuenta que ha sido un siglo en el que han protagonizado una revolución sin precedentes en la Medicina, que ha permitido salvar millones de vidas, controlar epidemias y desarrollar la cirugía moderna. Si los antibióticos dejan de curar, no sólo habrá más muertes por infecciones, sino que no se podrán realizar tratamientos como la quimioterapia, trasplantes de órganos, intervenciones quirúrgicas del aparato digestivo, traumatológicas e incluso, cesáreas.

Intervención de la ONU

La buena noticia es que, desde que la ONU tomó cartas en el asunto, hay algunas tímidas mejoras, al menos en información. Si en el Eurobarómetro dedicado a esta cuestión de 2016, el 57% de los europeos encuestados desconocían que los antibióticos no son útiles frente a los virus, en el de 2018, el porcentaje baja al 48%. Es evidente, todavía es muy alto y hace falta más información y recursos. Pero semanas como esta, aunque las previsiones resulten apocalípticas, son necesarias para preservar la salud de todos.