Lo virtual no quita lo valiente

Lo virtual no quita lo valiente
30 septiembre, 2020 Vanesa García

Otoño telemático

La epidemiología parece empeñarse en que vivamos un nuevo otoño telemático, virtual o llámelo el lector como prefiera. La situación por COVID-19 y las restricciones de las autoridades sanitarias en las diferentes CC. AA. están obligando a retomar la agenda de eventos de manera virtual en este tramo final de 2020. Y mucho más en el sector de la salud, en el que todos los esfuerzos están centrados en controlar la pandemia y se intenta restringir al máximo el contacto presencial con los profesionales sanitarios para evitar riesgos innecesarios.

Muchos congresos médicos afectados por los meses más duros de la pandemia se reprogramaron para este otoño de manera virtual y otros actos de dimensiones más pequeñas, como cursos, jornadas o incluso ruedas de prensa llevan el mismo camino.

Primer evento médico

El primer gran evento médico que ha abierto la agenda este otoño ha sido el congreso anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) que debía haberse celebrado en Madrid del 19 al 21 de septiembre, precisamente en un lugar tan marcado ya por el coronavirus en la capital como IFEMA. La entidad europea lleva desde marzo celebrando sus grandes eventos de manera virtual y ésta, su gran cita anual, no ha sido una excepción.

ESMO

Rueda de prensa “on line”

En la rueda de prensa ‘on line’ que servía para inaugurar el congreso ante la prensa, comentaba precisamente la presidenta de la entidad europea, la Dra. Solange Peters, que este tipo de formatos han tenido un efecto amplificador para ESMO, puesto que han permitido ‘asistir’ a los congresos virtuales a especialistas de países con menos recursos, que de otra manera no habrían podido viajar presencialmente. Son las ventajas que aparecen cuando desaparecen las fronteras y el terreno de juego salta a la nube.

Meses para una transformación virtual completa

Un congreso médico es un evento que requiere meses de preparación y los esfuerzos para su completa transformación virtual han sido inmensos, desde los aclamados fondos virtuales en 3D, hasta el formato de las presentaciones y las propias ruedas de prensa, la labor en redes sociales y la navegabilidad, que ha obligado a organizadores y asistentes a hacer un cambio de chip de 180º. Puede que se haya perdido el contacto humano, el intercambio personal, las sensaciones y emociones que transmite un palacio de congresos bullendo vida, los ríos de gente abandonando una sesión presidencial en la que se han comunicado resultados que cambiarán la forma de tratar el cáncer… Pero no se ha perdido el intercambio científico y la comunicación de buenas noticias que repercutan en los pacientes.